Sin suposiciones sobre su carácter o su educación. 24 canales de EEG, 2048 mediciones por segundo y comparación con los valores de referencia de niños de la misma edad y sexo. Con 30 minutos de registro obtenemos un mapa objetivo de cómo funciona su cerebro y comprendemos qué necesita desarrollar.









De todos los indicadores del mapeo, la flexibilidad mental es una de las habilidades más importantes que muestra el mapeo cerebral. Es la capacidad de cambiar de estrategia cuando un plan se rompe. Aceptar una nueva regla. Afrontar un cambio de colegio, país, idioma o grupo de amigos.
Un niño con alta flexibilidad se adapta y sigue adelante. Con baja flexibilidad, se queda bloqueado y cualquier cambio puede convertirse en una crisis para toda la familia.
No es un rasgo de carácter. Es un parámetro medible de la actividad cerebral. Y se puede entrenar si sabemos desde qué punto empezar.
Lo mismo ocurre con la resistencia al estrés, el nivel de activación ansiosa y la capacidad de recuperarse. Es la preparación del niño para la realidad: no mediante persuasión y conversaciones motivacionales, sino desarrollando funciones cerebrales concretas.
Trabajamos con la misma precisión que en cualquier otra función fisiológica: primero medimos, después intervenimos de forma específica y, por último, volvemos a medir. Sin adivinar a partir del carácter o la educación.















Niño de 12 años, colegio privado, quejas por falta de concentración. Cinco horas de deberes, conflictos diarios y la profesora recomienda exigirle más.
El mapeo mostró un exceso marcado de actividad theta en las zonas frontocentrales y una relación theta/beta desplazada: una fisiología en la que mantener el foco resulta difícil incluso con mucha voluntad. Además, la reactividad alfa estaba reducida: al cerebro le costaba pasar al modo de recuperación.
Protocolo individual de neurofeedback, ajuste de la carga y recomendaciones al colegio sobre la presentación del material.
A los 2 meses, el mapeo de control mostró un desplazamiento de los indicadores de atención hacia la norma de edad. Los deberes pasaron a ocupar 50 minutos en lugar de cuatro horas.













