Integración sensorial infantil en Barcelona
Integración sensorial infantil en Barcelona
Qué es la integración sensorial
La integración sensorial se relaciona con cómo organizamos la información de los sentidos para participar en las actividades diarias. La valoración explora qué situaciones resultan difíciles y qué apoyos pueden ser útiles.
El sonido, el tacto, el movimiento o la posición del cuerpo pueden influir de distintas formas en la participación. No todo rechazo es sensorial: la valoración ayuda a explorar otras explicaciones.

Cuándo puede ser útil consultar
Estas situaciones pueden ser un motivo para pedir orientación. La valoración ayuda a entender qué apoyo necesita cada niño.
- rechaza ciertas prendas o texturas
- le incomodan ruidos cotidianos
- evita algunos juegos de movimiento
- busca sensaciones de forma intensa
- necesita apoyos para asearse o vestirse

- le cuesta participar en ambientes ruidosos
- evita materiales de clase
- algunas rutinas escolares le desbordan
- necesita pausas o ajustes del entorno
- sus dificultades cambian según la situación

- los entornos concurridos le agotan
- quiere anticipar situaciones incómodas
- necesita estrategias propias para pedir una pausa
- busca ropa o espacios más tolerables
- desea participar sin ocultar su malestar

Dé el primer paso
Reserve una consulta inicial. En una sola visita recopilaremos la historia clínica, plantearemos hipótesis y le explicaremos qué itinerario necesita exactamente su hijo.
Dl-Dv 10:00-18:00
Qué tenemos en cuenta
La selección depende de la pregunta y de las necesidades del niño. No todas las herramientas se utilizan en todos los casos.

Recogemos información sobre casa, colegio, juego y autocuidado.

Observamos respuestas y estrategias en actividades adecuadas al niño.

Cuando proceda, complementan la observación y la información familiar.

Materiales y movimiento se seleccionan según valoración y seguridad.
La participación va más allá de las sensaciones
Participación en rutinas seleccionadas, apoyos necesarios y comodidad del niño.
- Situaciones identificadas
- Objetivos de participación
- Apoyos individualizados
- Ajustes cotidianos
- Orientación familiar
- Revisión funcional
Al terminar, acordamos las prioridades y el siguiente paso. Si hace falta otra valoración, explicamos por qué.

Un plan que tenga sentido en vuestra vida
Acordamos las prioridades con la familia y revisamos el plan según las necesidades del niño.
Conocemos qué sensaciones aparecen y cómo afectan a una actividad.
No trabajamos sensaciones aisladas del día a día del niño.
La actividad debe respetar su respuesta y ofrecer opciones de pausa.
Revisamos si los apoyos facilitan las rutinas elegidas.
Primero, entender qué necesita tu hijo
Revisamos la información disponible y acordamos qué hace falta valorar antes de proponer el siguiente paso.
- Actividades que preocupan al niño y a la familia
- Sensaciones presentes antes y durante las dificultades
- Estrategias que ya utiliza para sentirse cómodo
- Observación de juego y participación
- Objetivos funcionales y respuesta a los apoyos

- Cuestionarios específicos seleccionados por el profesional
- Valoración de audición, visión o dolor si existen indicios
- Evaluación de alimentación ante dificultades para comer
- Valoración de terapia ocupacional según las actividades afectadas
- Coordinación con otros profesionales y el colegio

Un plan organizado por objetivos
La propuesta se adapta al caso. El equipo explicará qué pasos recomienda y qué incluye cada uno.
- Proponer actividades ligadas a sus intereses.
- Graduar la experiencia según su respuesta.
- Identificar barreras al vestirse o asearse.
- Probar ajustes que faciliten la participación.
- Elegir oportunidades de movimiento adecuadas.
- Revisar cómo responde y cuándo necesita parar.
- Identificar situaciones concretas que dificultan la jornada.
- Acordar ajustes con la familia y el colegio cuando proceda.

- Facilitar que pueda pedir ayuda o una pausa.
- Reconocer y respetar señales de malestar.
- Explicar el sentido de cada propuesta.
- Revisar qué apoyos resultan útiles fuera de la consulta.
- Explorar cambios en ruido, espacio y materiales.
- Comprobar qué ajustes facilitan la participación.
- Observar comodidad y participación en las rutinas.
- Mantener o cambiar las propuestas según la respuesta.
Un ritmo acordado, con momentos de revisión
Las actividades y la frecuencia se ajustan a la valoración, la tolerancia y los objetivos de participación.
Compartimos observaciones y acordamos cómo participar, teniendo en cuenta los recursos y el día a día de la familia.
Participación en rutinas seleccionadas, apoyos necesarios y comodidad del niño.
Qué te llevas de este proceso
Información comprensible y un siguiente paso acordado con el equipo.
- Descripción de actividades y entornos que generan dificultades.
- Metas relacionadas con lo que el niño necesita o quiere hacer.
- Propuestas que responden a la valoración, no a una receta sensorial universal.
- Ideas para modificar tareas o entornos cuando resulte útil.
- Explicaciones para acompañar el malestar y reconocer cuándo hacer una pausa.
- Seguimiento de cambios en actividades reales y de la tolerancia al plan.
El plan se revisa según las necesidades y la respuesta de tu hijo.

Profesional de referencia
Maya Gorriz Ponce
Terapeuta ocupacional pediátricaSu perfil en KidiMind incluye especialización en integración sensorial y acompañamiento de la autonomía infantil en el juego y las actividades cotidianas.

Dé el primer paso
Reserve una consulta inicial en KidiMind. En una sola visita, el equipo recopilará la historia clínica, planteará hipótesis clínicas y propondrá un plan concreto de diagnóstico de TEA - sin exceso, sin suposiciones.
Dl-Dv 10:00-18:00
Preguntas frecuentes
Resolvemos algunas dudas antes de la primera consulta.
Una reacción aislada no basta para saberlo. Hay que observar su contexto, su frecuencia y cómo afecta a las actividades, además de valorar otras posibles causas.
No. La intervención requiere valoración y objetivos definidos. El equipamiento por sí solo no establece el enfoque ni garantiza un resultado.
Consulta con el equipo qué enfoque se aplica y qué formación tiene el profesional. El programa se explicará antes de comenzar.
La propuesta debe respetar sus respuestas y su bienestar. No se trata de soportar malestar sin apoyo, sino de facilitar la participación.
La propuesta contempla necesidades sensoriales en adolescentes. Las actividades y objetivos deben adaptarse a su edad e intereses; consulta la disponibilidad.
Puede valorarse la dimensión sensorial, pero comer también implica habilidades motoras y aspectos médicos y nutricionales. El caso puede necesitar varios profesionales.
Puedes consultar por una dificultad funcional sin traer un diagnóstico cerrado. La valoración ayuda a orientar qué tipo de apoyo resulta adecuado.
La frecuencia y la duración se acuerdan tras la valoración. Contacta con KidiMind para conocer las opciones y el precio de cada servicio.

